jueves, 7 de octubre de 2010

¿¿PORQUÉ MUEREN LOS PECES?? http://porquemuerenlospeces.blogspot.com

¿Por qué mueren los peces?


El verano de 2009 fue un período de creciente de los ríos Paraná, el Uruguay y de otros ríos de la Cuenca del Plata. Los vientos del Este y del sudeste soplaron más seguido por la corriente del niño, e hicieron que se intensifiquen las lluvias y las mareas, que alimentaron la creciente de los ríos en toda la zona.
Con la creciente se multiplicaron los ambientes acuáticos, los peces accedieron a nuevos recursos, la contaminación se licuó un poco entre tanta agua, y los peces se reprodujeron en gran cantidad, como hacía años no pasaba.
Se los veía en todos lados: comiendo pan a borbollones al pie del muelle, entrando de un salto en botes y en canoas, nadando entre las plantas del jardín durante las crecientes, o fritos con grasa y con limón, llamando a comer desde una fuente।Mojarritas, dorados, chafalotes, bagres, surubíes, había tantos peces que parecía que nos nadaban por los ojos. Llegó el invierno, las aguas bajaron y otra vez los peces fueron protagonistas, pero en este caso como una silenciosa e interminable marcha fúnebre.



¿Qué pasó?

La Municipalidad de Tigre tomó cartas en el asunto y difundió un comunicado donde se divulgaba una parte de la verdad. Se adjudicaba la muerte al frío y a unos hongos (saprolegnia). Pero de la otra, de la verdad incómoda, no dijo nada.
Es real que gran parte de esa población de peces multiplicada durante la creciente sufrió las consecuencias del frío y se hizo más vulnerable. El frío cobró sus víctimas, pero el frío no mata solo…


Artificialización de la cuenca

Desde hace décadas, y cada vez más, la cuenca del Paraná está siendo transformada con el fin de sostener a una sociedad de consumo creciente.

Las represas hidroeléctricas se interponen al curso natural del río extremando sus ciclos naturales. Un río en creciente como el del verano pasado se comporta en forma desordenada cuando es regulado por las represas. Grandes masas de agua son contenidas y liberadas de golpe mezclando así a las poblaciones de peces, y a todo lo que el río contiene.

COPARTICIPACIÓN DE LA SOJA Y LAS MINERAS: LO QUE LE TOCA A LA NATURALEZA
Al bajar las aguas se concentraron los peces y se enfrentaron, en distintas zonas de la cuenca, con nuevas fuentes de contaminación: los agrotóxicos que se usan en los monocultivos en las zonas aledañas a los ríos, los que se usan en las forestaciones de salicáceas del delta, y los que tiran las mineras a cielo abierto instaladas donde nacen los ríos de la cordillera (Bermejo, Pilcomayo, y Salado).


Humo sobre el agua

La sequía de 2008 y la expansión de la soja originaron un nuevo problema en el delta. Extensos humedales fueron quemados para recibir a la ganadería desplazada por los monocultivos. La foto satelital muestra la magnitud del daño. Muchas islas bajas se prendieron fuego por espacio de dos semanas. en la ciudad terminó el problema cuando se fue el humo, pero en esta parte del delta se fueron también los humedales, antes refugios de biodiversidad, ahora pasturas para el ganado.

La ciudad que mancha al tigre

Mientras tanto acá, en la Gran Ciudad de Buenos Aires, otras agresiones al ambiente hacen que el progreso empiece a mostrar sus límites. Retrocedamos diez años.




En el año 2000 también hubo corriente del niño, también subieron los ríos y hubo muchos peces। Pero pasaron además otras cosas que, diez años después, explican que los ríos del Delta ya no sean los mismos.
En ese año UNIREC, un ente estatal financiado por entidades bancarias internacionales, dio por terminados sus trabajos en la cuenca del río reconquista, donde vuelcan sus residuos 12.000 industrias del norte y el oeste del Gran Buenos Aires.
El objetivo era “sanear la cuenca”. Así lo publicitaban sus carteles. Así lo decían los diarios.
El saneamiento consistió en entubar los arroyos, rectificar los ríos, y en cortar los árboles de las orillas y hacerlas de cemento para que el agua corra más rápido. Se decía que así se solucionaba el problema de la contaminación en la cuenca. Pero limpiar los ríos no es hacer que desagoten más rápido. Limpiar los ríos es dejar de contaminarlos. Así que la contaminación siguió y nos acostumbramos a ella.Como punto final del trabajo, acá en el Tigre, le cambiaron al Reconquista su desembocadura natural, haciéndolo desaguar aguas arriba del Luján, por la pista nacional de remo, también llamada “Canal Aliviador”. Para evitar las inundaciones en la cuenca, agrandaron su desembocadura. Desde entonces, después de cada tormenta que lava el río, o cuando sopla el
viento sur, la contaminación industrial y cloacal del oeste y el norte del Gran Buenos Aires cruza el río Luján y entra al Delta por el Carapachay, el Angostura, sigue por el Espera, el Sarmiento, el Abra Vieja. ¿En cuántos ríos vemos al agua marrón volverse gris? ¿Cuántas veces vimos a los peces entrar vivos al Río Tigre con la creciente y bajar muertos con la bajante?

Tigre, un lugar privilegiado

También en el año 2000, los inversionistas descubrieron que los humedales costeros del río Luján, considerados pantanos inservibles, eran un lugar ideal para hacer buenos negocios. Se compraban barato, se rellenaban y se vendían por mucha plata. Los negocios crecen rápido y en sólo diez años los barrios cerrados se multiplicaron y lo que antes era el valle de inundación del río Luján hoy es una inmensa ciudad privada.
Los humedales costeros, al igual que las islas, son los que amortiguan las inundaciones y reciclan la contaminación, limpiando el agua. Después de cada creciente vemos como el agua baja clara y filtrada desde las islas. Más contaminación, menos naturaleza para limpiarla. La combinación es explosiva y muestra los límites de la naturaleza para hacerse cargo del asunto, cuando el frío aprieta.

¿Y en las islas cómo andamos?

El Delta está incluido en este modelo de progreso basado en los negocios rápidos. En el frente de avance, detrás de los juncales, las dragas trabajan día y noche, enturbiando arroyos, abriendo canales, rellenando islas, para asentar la primera colonización urbana en las islas: Colony Park. Otra vez humedales destruidos, otra vez la contaminación ganando terreno, otra vez el silencio oficial.
Estamos en primavera. Los peces siguen entrando al río tigre, boquean y saltan sobre las rampas, como si quisieran salir del agua, como si el agua quemara










No hay comentarios: